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Cultura: El espejo roto de la humanidad

El pasado 27 de marzo se celebró el Día del Teatro, una de las artes con más  historia y que sigue manteniendo la flama de la representación

Omar Federico Quintana Nagano

Cultura: El espejo roto de la humanidad.

Cultura: El espejo roto de la humanidad. Fuente: Internet

Hermosillo, Sonora.- (Exterior). Un café de terraza de Hermosillo abarrotado por la gente y el ruido. Un hombre con una grabadora espera pacientemente. Otro hombre, delgado, vestido con camisa a cuadros y un chaleco negro se acerca con paso parsimonioso. Lleva en la mano un cigarro. Tiene pinta de ser uno de esos oradores que te puede leer la sección amarilla y aún así embelesarte. Es el profesor de artes escénicas de la Universidad de Sonora, José Vargas.

    •  El teatro surge para reforzar el pensamiento religioso, transmitir valores, fortalecer a la polis griegas. El teatro cuenta historias como lo fue la poesía épica, pero en lugar de forma  narrativa es en representación. Se puede considerar como rito, como ceremonia en la que se presenta o se inmola el ser humano para que los espectadores puedan reconocerse en ellos y haya un descubrimiento espiritual, dice con énfasis. 

El paso del tiempo de la humanidad es también la evolución del teatro. La primera gran inflección se da con los espacios representativos de corte popular en el imperio romano con el mimo, que no es la figura afrancesada que tenemos hoy presente: se trataba de una figura subversiva que decía lo que nadie mas: obsceno, erótico, transgresor. Vargas toma otro cigarro mientras cruza la pierna al hablar.
   
    • En el Renacimiento, entra el pensamiento humanista. Ahí se empieza a dar un rompimiento con el pensamiento religioso: se cuestiona la voluntad, el libre albedrío y se habla de la recuperación del cuerpo mismo, sus deseos y pasiones. Surge la comedia del arte que es el gran aporte del teatro renacentista. Recupera lo humano a partir de arquetipos que se convierten en personajes que luego  se van a reconocer. Habla de los vicios de carácter, problemas humanos, la cachondería, los avaros. En la comedia del arte siempre existen los mismos personajes. Moliere, Shakespeare, Lope de Vega, todos ellos tienen  influencias de la comedia del arte, no se explica el siglo de oro español sin este. 

El tiempo pasa, el café ha dejado de soltar el vapor y la estela del humo del cigarro ha adelgazado. El profesor toma una pausa y se acomoda el cuello de su camisa. 

    •  La siguiente inflexión, indica con una leve sonrisa, se da casi de manera conjunta: el siglo de oro español, el teatro isabelino y el clasicismo francés. El barroco español era muy apegado a la iglesia y a la corona, a los valores de honor, el isabelino era más filosófico y el clásico francés querían ser más puros que el propio Aristóteles, es decir, querían que la obra transcurriera en un mismo espacio, en una sola jornada temporal y con una sola temática.

Antes de que siga hablando, un perro pasea a su humano. El humano camina en una sola pierna mientras el perro lo apura. Vargas no se inmuta. Hemos llegado al siglo veinte y la fragmentación de sus discursos

    • El siglo veinte es la fragmentación de los grandes discursos, el rompimiento de los cánones, en mi tesis hablo del dramaturgo Alfred Jarry, que en 1896 presenta una obra que inauguró el teatro del absurdo 50 años antes; es una farsa y en mi tesis defiendo que con esta obra se inaugura la farsa moderna como género moderno porque rompe todos los esquemas, rompe las estructuras, es la incorporación de lo inverosímil. Ya después vienen los futuristas, dadaístas, teatro del absurdo. 
Intermedio

(Interior digital). Fernando Muñoz, ganador de varios premios en dramaturgia, está pintando su casa. Es un día más en la esfera psico-social que se vive por culpa de la pandemia del Covid-19. Su teléfono suena. Es un mensaje. Decide terminar de seguir pintando antes de responder. Antes de contestar, pasa por un espejo y ensaya las respuestas en un soliloquio algo extraño.

    • El teatro se hace con dos dicen, yo también lo digo. Un actor, un espectador, y por supuesto algo que decir, una historia digamos, no necesariamente hablando. Si no se da eso es complicado hablar de teatro. ¿Sin embargo, no puede alguien hacer un trabajo teatral para sí mismo? Sí, pero sería otra cosa; aunque se vea en el espejo y dé por entendido  que su gemelo es el espectador necesario para dar por confirmado el hecho teatral.

El panorama del teatro mexicano es extraño, se cuenta, Fernando, que ha sobresalido con diversas obras y puestas en escena. Su mirada en el espejo se detiene un momento. Reflexiona.

    • Vivir en la provincia y ser un artista precarizado, hace difícil tener un panorama del teatro mexicano en todo su esplendor; la tecnología ayuda a tener cierto criterio al respecto, pero no es muy confiable. Las redes sirven , por ejemplo para enaltecer los trabajos, pero quién sabe si sea verdad, no hay como ver las obras y tener un punto de vista más certero. Las instituciones culturales, con los bajos presupuestos que manejan hacen complicado el desarrollo del teatro en México, porque como ejemplo actual, en Alemania en esta etapa de contingencia mundial por la pandemia Covid-19 ofrece más de 50 mil millones de euros como fondo de rescate para el arte y la cultura, y en México el fondo para esta contingencia es de sólo un millón de pesos, ante eso, ¿cuál sería la distribución a los Estados en dineros? 25 mil pesos, quizá. Entonces ante tanto recorte y poca empatía para que el arte en general en México, y el teatro en particular florezca, no es muy alentador. Los grupos de teatro de todo el país sobreviven por necios, habló de todo el teatro que se hace en la República Mexicana. Creo que el millón de pesos que  ha ofertado el Gobierno mexicano es el mejor ejemplo de los retos que hay que seguir. No vivimos del aplauso. 

Las periferias de un Estado marcadamente centralizado son las que más sufren las políticas públicas y la falta de apoyos. De Sonora se ha escrito bastante, pero hay un interés por sobrevivir y vivir para el teatro, piensa introspectivamente el dramaturgo.

    • Existe que es lo primordial a pesar de las circunstancias que ya hemos enumerado. El teatro independiente en Sonora es diverso, y también es escaso, no en cantidad de producciones, que tampoco son tantas, si no en la identidad como discurso teatral. Digamos, que existen cinco o seis grupos sólidos en el Estado, y cada uno es distinto, con propuestas estéticas muy diversas, pero que sin embargo cada grupo mantiene su postura como grupo y en algunos casos tienen su propia sede. El problema que reside hoy en el estado es que no están surgiendo grupos, los que ya existen los ponen en sus filas, y si por ahí había un dejo de organizar un nuevo grupo se diluye. Cuando hablo de nuevos grupos, hablo de que las nuevas generaciones asuman su responsabilidad como entes teatrales, y afronten el dilema teatral de siempre con nuevas propuestas escénicas; que experimenten, que enuncien nuevos significados, nuevos discursos, nuevos lenguajes.

Epílogo: Las nuevas generaciones

(Exterior) Dos extraños intercambian mensajes sin nunca cruzarse en su vida. Es la realidad de esta posmodernidad. Las máscaras que Pirandello hablaba. Uno de esos extraños es una joven directora y actriz, su nombre es Alba Castillo Frock. Su gran pasión es el teatro.

    • El teatro es un deporte extremo donde llevas al límite tu cuerpo, tu alma. Es la oportunidad de ser catarsis, de sanar; es un reflejo, es humildad para aprender para sabernos gobernar. El teatro ha sido una comunión de comulgar con otras personas. Es también rebeldía, divinidad, majestuosidad pero al mismo tiempo puede ser pesado, agobiante. Es lo mejor que me ha pasado.

Su voz, trémula, en el intercambio auditivo digital que sostienen. A ciegas, como antes. Ha representado a cerca de 35 personajes. Otra vez las máscaras de Pirandello o quizás de Stanislavski, ya no se sabe. Alba ha encontrado en estos recovecos su lugar en el mundo.

    • Sonora tiene talentos extremadamente poderosos. Actores, directores, dramaturgos, todos los integrantes del teatro son magníficos, siento yo que por la falta de oportunidades económicas o de público, el actor no tiene la oportunidad de dedicarse al cien por ciento para poder pulir este talento. Se tiene que busca más estrategias para generar recursos. En el teatro aquí en Sonora, los actores, los directores son los mismos gestores , productores y esto afecta. Hay una concepción muy extraña en la gente que cree que el teatro no debe cobrarse.

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  • SONORA
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